
Siria recupera derechos en la OPAQ por avances para desmantelar arsenal químico de Asad
La decisión fue adoptada por consenso por el Consejo Ejecutivo de la OPAQ, encargado de supervisar la aplicación de la Convención sobre las Armas Químicas, una vez constatado un progreso...
La decisión fue adoptada por consenso por el Consejo Ejecutivo de la OPAQ, encargado de supervisar la aplicación de la Convención sobre las Armas Químicas, una vez constatado un progreso suficiente por parte de Damasco.
Siria había perdido parte de sus derechos en la organización en abril de 2021, tras una votación de los países miembros cuando se comprobó que Al Asad no declaró todo su programa químico y había usado este tipo de armamento durante la guerra civil, en violación del tratado internacional que prohíbe desarrollar, almacenar y usar estas armas.
La OPAQ señaló que la situación cambió tras la caída del régimen de Asad a finales de 2024 y que las nuevas autoridades sirias han reconocido los mandatos del organismo y están cooperando con sus inspectores para localizar, verificar y destruir el arsenal químico aún existente.
Entre los avances destacados por el Consejo están la modificación de la declaración oficial de Siria sobre su programa de armas químicas, la preparación de acuerdos para inspeccionar instalaciones, la autorización de tareas de verificación y los primeros pasos para destruir restos identificados del arsenal.
Además, se aprobó un plan detallado para verificar la destrucción de armas químicas de categoría tres -las menos letales según la clasificación de la Convención- en la instalación de Al Qutayfah, al norte de Damasco, así como para inspeccionar de forma permanente depósitos de armas químicas en esta ciudad y en Homs.
El director general de la OPAQ, Fernando Arias, señaló que las decisiones reflejan "los avances tangibles logrados mediante la cooperación continua y el compromiso constructivo" con las nuevas autoridades sirias.
Según Arias, la decisión establece "un marco sólido" para la siguiente fase de las labores de verificación y destrucción y constituye "un nuevo hito" en el objetivo de eliminar de forma completa y verificable el programa químico heredado del antiguo régimen.
Siria se adhirió a la Convención sobre las Armas Químicas en 2013, en plena guerra civil, tras un acuerdo impulsado por Estados Unidos y Rusia después del ataque con gas sarín en Gouta, cerca de Damasco, que dejó cientos de muertos.
Aunque declaró entonces su arsenal para su destrucción, durante los años siguientes la OPAQ concluyó que el régimen de Asad ocultó parte del programa y confirmó varios ataques químicos atribuidos tanto a las fuerzas gubernamentales como al grupo yihadista Estado Islámico.
La OPAQ, con 193 Estados partes (excepto Israel, Egipto, Corea del Norte y Sudán del Sur), verificó hasta 2023 la destrucción irreversible de más de 72.300 toneladas de agentes químicos declarados por los países desde la entrada en vigor de la Convención en 1997, y recibió el Premio Nobel de la Paz en 2013 por su labor.
