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Sin luz, agua ni caminos: así viven los niños de Banco’i y así funciona su escuela

Banco’i, una comunidad de Arroyos y Esteros ubicada en los límites entre Cordillera y San Pedro, parece detenida en el tiempo. No por elección de sus pobladores, sino por la falta de servicios ...

Banco’i, una comunidad de Arroyos y Esteros ubicada en los límites entre Cordillera y San Pedro, parece detenida en el tiempo. No por elección de sus pobladores, sino por la falta de servicios básicos y la escasa presencia del Estado.

A la zona se llega únicamente por el río Manduvirá, en lancha o canoa. Las familias viven principalmente de la pesca y no cuentan con energía eléctrica, agua potable ni caminos de todo tiempo.

En este contexto, una visita de autoridades nacionales llevó víveres, asistencia y coordinación ante la eventual llegada del fenómeno de El Niño. La actividad también incluyó un festejo por el Día del Niño.

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Dos docentes para siete grados

La realidad de la escuela básica Yparaguaymi expone con crudeza las dificultades de la comunidad. Solo dos docentes están a cargo de los alumnos de primero a séptimo grado, con una cantidad de estudiantes que ronda entre 22 y 25 niños.

El profesor Cirilo Mazacote vive durante la semana en la propia escuela. Al finalizar cada jornada, limpia el aula y coloca allí su colchón para poder comenzar nuevamente las clases al día siguiente.

Su compañera, la profesora Silvina Rojas, realiza todos los días un extenso trayecto desde Itapirú. Primero se desplaza en motocicleta hasta el puerto y luego continúa durante aproximadamente dos horas a dos horas y media en canoa.

Llega a la escuela para desarrollar sus clases hasta las 17:00 y emprende el regreso. Recién alrededor de las 19:00 consigue llegar nuevamente a su casa.

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Enseñar bajo un árbol

La precariedad también alcanza a la infraestructura educativa. Rojas explicó que el séptimo grado fue habilitado recién este año, bajo la modalidad EVA, gracias a gestiones ante la supervisión y la Gobernación.

Antes, los estudiantes culminaban el sexto grado y, con ello, prácticamente terminaban su recorrido educativo en la comunidad.

Actualmente, la docente incluso desarrolla sus clases bajo un árbol. Su expectativa es que puedan habilitarse el octavo grado y posteriormente los demás niveles para que los niños puedan completar el tercer ciclo y llegar al bachillerato.

“Ese es el sueño”, expresó la docente, visiblemente emocionada. Su aspiración es que los niños de Banco’i puedan continuar estudiando y, algún día, convertirse en profesionales sin tener que abandonar necesariamente su comunidad.

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“Todo es por los chicos”

Durante la visita, Rojas no pudo contener la emoción al relatar la rutina que deben afrontar los docentes.

“El día a día que nosotros pasamos realmente acá es todo por los chicos”, manifestó. Agregó que la presencia de las autoridades representa una señal de esperanza para una comunidad acostumbrada a resolver prácticamente sola sus dificultades.

Para Mazacote, la visita también representa un alivio para las familias, especialmente ante el temor de que una emergencia climática vuelva a obligarlas a refugiarse en el monte.

“Lo normal que pasaba anteriormente era que se iban ahí a los bosquecitos y ahí nomás armaban su carpa y ahí se quedaban”, relató.

Según el docente, unas 22 familias, que reúnen entre 55 y 60 personas, viven actualmente en la comunidad.

Sin electricidad y tomando agua del río

La falta de servicios básicos es otra de las caras del aislamiento. En Banco’i no existe energía eléctrica. Los pobladores utilizan velas, fogatas y lámparas a querosén, conocidas como “lampiún”, para iluminar sus viviendas.

Juliana Pereira, una de las pobladoras, resumió una de las principales necesidades de la comunidad: “Mi pedido para los niños es electricidad, luz. Eso es lo que queremos”.

La falta de energía también afecta directamente al aprendizaje. Los niños no pueden estudiar normalmente durante la noche y dependen de las lámparas a querosén para realizar sus tareas.

“Así nuestros niños pueden estudiar de noche también, pero como no hay luz, no se puede”, lamentó Pereira.

A esto se suma la ausencia de agua potable. Los pobladores consumen agua del río, mientras que el acceso terrestre es prácticamente inexistente y la comunicación con el resto del distrito depende del transporte fluvial.

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Preparación ante el fenómeno de El Niño

La visita de las autoridades se realizó precisamente en el marco de los trabajos preventivos ante los posibles efectos del fenómeno de El Niño.

El ministro de Defensa, Óscar González, explicó que el objetivo fue conocer el territorio, coordinar con los pobladores y establecer mecanismos de respuesta ante una eventual emergencia.

“Tenemos que estar preparados y siempre tener en cuenta la peor hipótesis”, señaló el ministro.

Representantes de la Prefectura General Naval levantarán las coordenadas de la zona y la cantidad de personas que eventualmente deberían ser evacuadas, con el objetivo de determinar cuántas embarcaciones serían necesarias.

También participaron representantes de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) y del Ministerio de la Niñez y la Adolescencia (MINNA).

El desafío va más allá de una emergencia

González explicó que también se analiza un eventual traslado temporal de la escuela si las condiciones climáticas obligan a evacuar a la población. Para ello, se busca identificar previamente otra institución educativa donde los alumnos puedan continuar las clases.

La planificación es necesaria ante una eventual emergencia. Pero la realidad observada en Banco’i expone un problema que trasciende al fenómeno climático.

La comunidad ya vive en condiciones de aislamiento y precariedad. La ausencia de electricidad, agua potable, caminos y una infraestructura educativa adecuada no es consecuencia de una inundación o de una emergencia reciente.

Mientras las autoridades coordinan protocolos para responder ante el fenómeno de El Niño, los docentes de Banco’i siguen sosteniendo a diario la educación de sus alumnos con recursos mínimos y enormes dificultades.

Fuente: https://www.abc.com.py/nacionales/2026/08/18/sin-luz-agua-ni-caminos-asi-viven-los-ninos-de-bancoi-y-asi-funciona-su-escuela/

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