
Semáforo “decapitado” en Loma Pytã pone en peligro la vida de cientos de automovilistas y transeúntes
Un semáforo “decapitado” es la postal de salida de Loma Pytã y entrada a Mariano Roque Alonso, poniendo en constante peligro a automovilistas y transeúntes desde hace más de cuatro meses. L...
Un semáforo “decapitado” es la postal de salida de Loma Pytã y entrada a Mariano Roque Alonso, poniendo en constante peligro a automovilistas y transeúntes desde hace más de cuatro meses. Las denuncias son en vano, aseguran los pobladores de la zona.
Para realizar el peligroso cruce, los conductores deben calcular el momento en que el semáforo debería habilitarles el paso y arriesgarse para seguir su camino.
Comentaron que ya se registraron algunos percances automovilísticos por la falta de reparación del semáforo “decapitado”, uno de los cuales involucró a un colectivo de pasajeros.
Fernando, poblador de la zona que conduce una motocicleta, comentó que deben esperar que los vehículos que van por la Transchaco paren la marcha y que los que atraviesan la avenida desde el otro lado comiencen a circular por la calle Dr. Telémaco Silvera para poder seguir la marcha.
Semáforos averiados ocasionan percances en Rodríguez de Francia
Las personas que circulan por la zona de manera habitual ya adoptaron un mecanismo para cruzar; sin embargo, se vuelve más peligroso con las personas que pasan por el lugar de manera ocasional y no conocen la situación.
La calle Dr. Telémaco Silvera, que atraviesa la Transchaco, es el camino habitual para el ingreso al puerto, por lo que camiones de gran porte también la utilizan de manera habitual.
Intendentes se “tiran la pelota”Tanto el intendente de Asunción, Óscar “Nenecho” Rodríguez, como la jefa comunal de Mariano Roque Roque Alonso, Carolina Aranda, hacen caso omiso a los reclamos ciudadanos con respecto al semáforo “decapitado”.
Más de cuatro meses de una desidia que pone en riesgo la vida de personas que circulan por la zona y sin solución alguna.
En hora pico, el problema se agrava y el peligro aumenta, pero esto parece no importar a ninguno de los responsables de esta situación.
Los inconvenientes en las zonas fronterizas de las ciudades se tornan siempre un problema, porque los jefes comunales se “tiran la pelota” entre sí, mientras los ciudadanos al día con sus impuestos sufren las consecuencias.
