
Los Agüizotes llenan de terror y folclore las calles de la ciudad nicaragüense de Masaya
Para Sandoval, quien representó a la figura asociada con la muerte, la festividad es una oportunidad para rescatar los valores y las tradiciones que distinguen a esta ciudad, conocida como ...
Para Sandoval, quien representó a la figura asociada con la muerte, la festividad es una oportunidad para rescatar los valores y las tradiciones que distinguen a esta ciudad, conocida como la cuna del folclore nicaragüense.
“Detrás de la muerte siempre hay vida”, expresó a EFE durante la celebración que cada año reúne a pobladores y visitantes alrededor de las creencias y los personajes del imaginario popular.
Entre la penumbra y el sonido de las filarmónicas, fantasmas, viudas, diablos y criaturas míticas desfilaron por las principales calles de Masaya, mientras el público observaba entre gritos, risas y asombro.
La Llorona, el Padre sin Cabeza, el Cadejo y la Mocuana estuvieron entre los personajes representados durante la actividad, cuyas máscaras grotescas y vestuarios coloridos reflejan la creatividad de los artesanos y participantes que mantienen viva esta tradición.
A las figuras del folclore se sumaron personajes contemporáneos del cine de terror, como el payaso Pennywise, de la película IT, y The Nun (La monja), en una combinación de leyendas ancestrales y referencias modernas que renueva cada año el desfile.
Carretas que evocan antiguos relatos, figuras espectrales, velas y candiles complementaron la escenografía de una noche en la que las representaciones sobrenaturales recorrieron las calles al ritmo de la música tradicional.
Wilmer Martínez, quien participó caracterizado como un ángel caído, destacó la relevancia de estas actividades para la ciudad y el interés que despiertan entre quienes llegan a conocer sus mitos y creencias.
“Vengo representando al ángel caído, el ángel que nunca creyó en el amor”, comentó a EFE.
La celebración, conocida popularmente como una noche de terror, permite a sus participantes interpretar seres fantásticos y figuras vinculadas con las historias transmitidas de generación en generación, en una manifestación que combina entretenimiento, memoria colectiva e identidad local.
El término 'Agüizote' se asocia con el náhuatl y con la idea de un espanto o aparición sobrenatural, un significado que conecta con el espíritu de la festividad y su universo de criaturas misteriosas.
El Carnaval de Los Agüizotes se celebra el penúltimo viernes de octubre, en el marco de las festividades patronales dedicadas a San Jerónimo, una de las celebraciones religiosas más representativas de Nicaragua.
Desde 1976, esta manifestación cultural se ha consolidado como una de las expresiones más reconocidas del folclore del país centroamericano, convocando a participantes de distintas edades y atrayendo a visitantes nacionales y extranjeros.
Masaya, situada a unos 28 kilómetros al sur de Managua, vuelve así a convertir sus calles en un escenario donde las leyendas, la música y la creatividad popular mantienen vigente una tradición que forma parte de su identidad.
