
La Policía tanzana alerta contra disturbios ante el veredicto sobre el opositor Lissu
"La Policía de la Zona Especial de Dar es Salam (capital económica) está vigilando de cerca a un grupo de individuos que se sospecha que se están movilizando tanto dentro como fuera de D...
"La Policía de la Zona Especial de Dar es Salam (capital económica) está vigilando de cerca a un grupo de individuos que se sospecha que se están movilizando tanto dentro como fuera de Dar es Salam para venir a la ciudad, algunos con la intención de provocar caos, disturbios o diversos actos de sabotaje el 6 de noviembre", señalaron en un comunicado las fuerzas de seguridad tanzanas.
La Policía, añadieron, "impedirá y actuará contra cualquier individuo o grupo que se descubra involucrado en dichos planes (...), no tolerará ningún indicio de alteración del orden público y tomará medidas legales inmediatas para hacer frente a la situación".
"La Policía de Dar es Salam llama a los ciudadanos a respetar los procedimientos establecidos por el tribunal sobre cómo hacer el seguimiento de distintos casos ante el mismo", concluyeron.
La Policía hizo esta advertencia después de que un grupo de 24 parlamentarios de seis países y de la Unión Europea (UE) expresaran su preocupación por "el deterioro continuado de las libertades políticas en Tanzania" en una carta fechada el pasado día 2 y dirigida a la presidenta tanzana, Samia Suluhu Hassan.
"El recurso a la pena capital contra opositores políticos corre el riesgo de convertir el sistema judicial en un instrumento de represión política", alertó la misiva, auspiciada y publicada por la diputada conservadora británica Alicia Kearns.
Los firmantes señalaron que "las continuas detenciones y encarcelamientos de políticos y activistas de la oposición, junto con la posibilidad de prohibir partidos políticos al calificarlos como organizaciones terroristas, amenazan el futuro de la participación democrática en Tanzania".
Lissu, de 58 años y presidente de la principal formación de la oposición tanzana, el Partido de la Democracia y el Progreso (Chadema, en suajili), fue detenido en abril de 2025 mientras terminaba un discurso en un mitin.
La acusación le atribuye llamamientos a impedir las elecciones generales del 29 de octubre de 2025, pero el opositor ha asegurado que sus discursos no constituyen delito alguno bajo la ley tanzana.
Chadema pretendía presentarse a esos comicios, pero la formación finalmente quedó descalificada del proceso electoral.
Lissu, que regresó al país del exilio en 2023 después de sobrevivir a lo que Chadema consideró un intento de asesinato por motivos políticos, ya había sido arrestado en múltiples ocasiones en el pasado, pero ahora afronta por primera vez una acusación por traición.
Las citadas elecciones se saldaron con una abrumadora victoria de la presidenta Hassan, quien reprimió con dureza las protestas poselectorales, en las que hubo 518 muertos, según una comisión de investigación designada por la propia mandataria.
Expertos de la ONU, sin embargo, afirmaron que al menos 700 personas murieron durante las protestas, y Chadema cifró en hasta 1.000 los muertos.
Grupos pro derechos humanos y de la oposición han denunciado una ola de represión y detenciones de disidentes bajo la presidencia de Hassan.
