
La ONU alerta de que la crisis del agua amenaza a millones de personas en Kabul
"Kabul afronta una grave escasez de agua. Esta crisis afecta a millones de personas y plantea desafíos por muchas razones, con impacto en la ciudad y su población ahora, pero también en e...
"Kabul afronta una grave escasez de agua. Esta crisis afecta a millones de personas y plantea desafíos por muchas razones, con impacto en la ciudad y su población ahora, pero también en el futuro. El rápido crecimiento de la población conduce a la sobreexplotación", dijo Stephanie Luce, responsable de la oficina de ONU-Hábitat en Afganistán.
La declaración, difundida por la cadena afgana TOLOnews este domingo, renueva la alarma sobre una crisis que se ha agravado durante años en una ciudad que depende en gran parte de pozos y reservas subterráneas cada vez más agotadas.
Kabul, situada en un valle del Hindu Kush, ha visto cómo su población se multiplicaba en las últimas décadas por el retorno de afganos desde países vecinos, el desplazamiento interno provocado por años de guerra y la expansión urbana desordenada.
Esa presión demográfica ha aumentado la extracción de agua por encima de la capacidad natural de recarga de los acuíferos, mientras la reducción de las nevadas y las sequías recurrentes han limitado una de las principales fuentes de reposición de las reservas subterráneas.
Un informe publicado en 2025 por la organización humanitaria Mercy Corps alertó de que los acuíferos de Kabul han descendido entre 25 y 30 metros en la última década, y de que la extracción supera la recarga natural en unos 44 millones de metros cúbicos al año.
La misma organización advirtió de que, si no se adoptan medidas urgentes, las aguas subterráneas de Kabul podrían agotarse hacia 2030.
Mercy Corps estimó que casi la mitad de los pozos de la provincia de Kabul están ya secos y que hasta el 80 % del agua subterránea puede estar contaminada por aguas residuales, salinidad, arsénico u otros elementos peligrosos para la salud.
La crisis del agua en Kabul se produce en un momento de caída de la ayuda internacional a Afganistán tras el regreso de los talibanes al poder en agosto de 2021, lo que ha limitado tanto las respuestas humanitarias de emergencia como las inversiones en infraestructuras básicas.
Mercy Corps señaló que los programas de agua, saneamiento e higiene en Afganistán recibieron en 2025 apenas una fracción de los fondos requeridos, en un país donde el acceso al agua potable se ha convertido en uno de los principales factores de vulnerabilidad para la población.
