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La guerra regresa a Jerson tras la tregua en Oleshki, donde quedan aún cientos de civiles

"Esta breve pausa no ha sido realmente suficiente para recuperar la moral", dijo a EFE desde Jerson la psicóloga Emma Jutkovska, momentos antes de que se escuchara una explosión cerca de s...

"Esta breve pausa no ha sido realmente suficiente para recuperar la moral", dijo a EFE desde Jerson la psicóloga Emma Jutkovska, momentos antes de que se escuchara una explosión cerca de su casa. "O chocó un dron contra algo o lo interceptaron", comentó con naturalidad sobre el ruido.

Al menos diez personas han resultado heridas desde que se reanudaron los ataques contra Jerson capital, donde siguen viviendo unas 50.000 personas bajo la amenaza casi constante de los drones y la artillería rusa.

Tras casi cuatro años de ataques diarios, Jutkovska y otros vecinos de Jerson habían desarrollado rutinas para reducir el riesgo: evitar los distritos más peligrosos, salir de casa sólo por necesidad y mantenerse a cubierto usando las redes antidrones tendidas entre los edificios o entre los árboles.

La reanudación de los ataques tras el fin del alto el fuego, aunque esperada, supuso una conmoción para muchos residentes, que ahora han tenido que adaptarse de nuevo tras el fin de la tregua.

Yevguenia Karpenko pasó una de las últimas noches vestida e incapaz de dormir, con el oído atento a las explosiones y lista para correr al sótano si se acercaban.

"Antes del alto el fuego, ya estábamos acostumbrados al peligro y a veces ni siquiera le prestábamos tanta atención", escribió la mujer en su blog.

Karpenko, que sigue canales de redes sociales que informan en directo de la llegada de drones rusos, dijo que su número se ha incrementando en comparación con el periodo anterior a la tregua.

Según la 34.ª Brigada de Infantería Marina 'Borisfen' del ejército ucraniano, las fuerzas rusas han aprovechado el alto el fuego para introducir en Oleshki y en las zonas circundantes nuevos efectivos, así como armas y munición.

"Vimos tanto la llegada de personal como de equipamientos varios, incluidos drones y armamento pesado", informó el portavoz de la Brigada, Yevguén Voronetski, a través de los canales oficiales del ejército.

Esta evaluación fue confirmada por el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania, pese a que el defensor del pueblo Dmitró Lubinets, que coordinó la misión humanitaria, había dicho que Rusia sólo había usado equipos para desminar las entradas de la localidad.

Voronetski advirtió de que las fuerzas rusas intentarán usar el actual tiempo nublado y neblinoso para intensificar las incursiones hacia la ribera occidental del río enviando barcas con soldados de infantería contra las zonas bajo control ucraniano.

Según el portavoz, su unidad está buscando a los soldados recién llegados a Oleshki, desde donde los rusos -según explicó previamente a EFE- lanzan ataques contra la cercana Jerson y usan a los civiles que quedan allí como escudos humanos.

Más de un millar de personas podrían seguir en Oleshki, ha apuntado el vicepresidente de la administración regional de Jerson, Oleksandr Tolokonnikov, mientras que Lubinets ha rehusado dar cifras.

Varios habitantes que han hablado con medios ucranianos han dicho que algunos no aprovecharon la oportunidad de salir por miedo a ser detenidos por las fuerzas rusas al tener parientes en el ejército ucraniano o por carecer de documentos.

A otros se lo impidieron los problemas de movilidad, mientras que también hubo quien se quedó para cuidar de familiares.

Según Lubinets, Ucrania ha recibido peticiones adicionales para evacuar a personas de movilidad reducida y pedirá a los rusos que se hagan cargo de ellas.

Ucrania también ha planteado a la parte rusa la posibilidad de evacuar a Ala Lijman-Malish, una mujer que ha estado informando sobre la situación en Oleshki a través de sus redes sociales y que se halla hospitalizada tras pisar una mina cuando acudía a una localidad cercana en busca de comida.

Durante meses, Lijman-Malish ha estado cuidando a unos 70 gatos y perros abandonados y, en declaraciones previas a EFE, dijo que no se marcharía sin ellos.

Según confirmó Lubinets, la misión humanitaria no tenía capacidad suficiente para llevarse a todos los animales, que se ven ahora expuestos a nuevos ataques con drones y artillería al igual que la población de ambos márgenes del Dniéper.

Fuente: https://www.abc.com.py/internacionales/2026/11/04/la-guerra-regresa-a-jerson-tras-la-tregua-en-oleshki-donde-quedan-aun-cientos-de-civiles/

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