
Familiares sin noticias tras un motín en prisión de Sri Lanka que deja al menos 26 muertos
Entre los fallecidos figuran cinco funcionarios de prisiones, informó a EFE un portavoz policial, después de que los disturbios se extendieran desde la noche del domingo hasta la mañana d...
Entre los fallecidos figuran cinco funcionarios de prisiones, informó a EFE un portavoz policial, después de que los disturbios se extendieran desde la noche del domingo hasta la mañana del lunes en este centro penitenciario de la Provincia Occidental.
El ministro de Justicia de Sri Lanka, Harshana Nanayakkara, visitó hoy las inmediaciones de la prisión y prometió una investigación imparcial sobre los enfrentamientos.
Frente a la prisión, las familias siguen a la espera de información oficial sobre los internos, después de una noche de incidentes y sin confirmación clara sobre lo ocurrido dentro del penal.
La incertidumbre aumentó cuando tres autobuses con reclusos abandonaron el recinto penitenciario y los familiares comenzaron a gritar nombres desde la calle, tratando de identificar si alguno de sus parientes iba a bordo.
"No tenemos información sobre lo que le ocurrió a mi nieto. No sabemos si está vivo o muerto. Estoy aquí desde anoche", dijo a EFE S.A. Indrajith, de 65 años.
Priyangi Silva, cuyo hijo adolescente fue arrestado hace dos meses en un caso de drogas, aseguró que teme por su vida y cuestionó la versión de que el motín se debiera únicamente a una disputa relacionada con narcóticos.
"Ni siquiera recibían un paracetamol cuando enfermaban. Ahora hemos sabido que cortaron el agua y que no hay electricidad dentro. Tengo mucho miedo", afirmó a EFE.
Medios locales informaron inicialmente de que el enfrentamiento se desencadenó a raíz de una transacción fallida de drogas ilícitas dentro de la prisión. Sin embargo, familiares sostienen que los reclusos estaban hartos de la falta de instalaciones y servicios básicos en el penal.
Los disturbios comenzaron la noche del domingo, cuando un grupo de reclusos subió a los tejados del centro penitenciario, lo que provocó el despliegue de efectivos policiales, fuerzas especiales y miembros de las Fuerzas Armadas.
La Policía informó de que la seguridad fue reforzada para contener los incidentes, aunque los disturbios se reanudaron durante la mañana del lunes, cuando las fuerzas de seguridad recurrieron al uso de la fuerza para controlar a los internos enfrentados.
Ambulancias fueron vistas saliendo de la prisión, mientras la seguridad permanecía reforzada tanto dentro como fuera del recinto.
El presidente del Comité para la Protección de los Derechos de los Reclusos, Senaka Perera, que también se desplazó hasta las inmediaciones de la prisión, afirmó a EFE que las autoridades no han dado respuestas suficientes a los familiares.
"Intentamos contactar con altos funcionarios de prisiones, pero no pudimos hacerlo", dijo.
Perera vinculó lo ocurrido con la grave situación de hacinamiento en las cárceles de Sri Lanka.
"Durante años ha habido problemas muy graves en el sistema penitenciario de Sri Lanka", afirmó, al señalar que la prisión de Negombo tiene capacidad para unos 650 internos, pero alberga actualmente a unos 2.600.
"No hay instalaciones adecuadas para los internos dentro de la prisión", agregó, al advertir de que esa situación mantiene a los presos en un estado de tensión constante.
Según un informe reciente del Comité para la Protección de los Derechos de los Reclusos, la tasa de hacinamiento carcelario de Sri Lanka se sitúa en el 286,6 %, mientras que más del 60 % de los internos se encuentran aun a la espera de juicio.
