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Eugenio Zaffaroni: crítica al Lawfare, la IA en el Poder Judicial y la crisis penal

El jurista penal argentino Prof. Dr. Eugeno Raúl Zaffaroni (...

El jurista penal argentino Prof. Dr. Eugeno Raúl Zaffaroni (86 años), exministro de la Corte Suprema Argentina y ex juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), visitó Paraguay con motivo de su distinción con el título honorífico de Doctor Honoris Causa, por la Universidad Nacional de Asunción (UNA).

El Doctor Zaffaroni es uno de los principales referentes del Derecho Penal y de la Criminología en América Latina.

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El jurista argentino, en el año 1995, se desempeñó como consultor internacional del Instituto de Ciencias Penales del Paraguay, según se publica en el portal de la UNA, misma institución que en el 2003 revalidó su título de abogado en el país. En este año también ejerció la querella adhesiva en representación de la víctima de secuestro María Edith Bordón de Debernardi, que luego abandonó tras ser designado como ministro de la Corte en su país.

Zaffaroni: "No buscamos condenar a inocentes"

En entrevista para ABC Color el Doctor Zaffaroni analizó el “Lawfare” o “garrote jurídico”, empleado en algunos países, fenómeno que significa un debilitamiento de las garantías democráticas, así como el debilitamiento del Estado -reflejado principalmente en la fuerza policial-, además del empleo de la Inteligencia Artificial en el Poder Judicial.

Lawfare: la degradación del Estado y el retroceso democrático

- Doctor Zaffaroni, a nivel regional —y muy marcadamente en Paraguay— observamos el uso del “garrote jurídico”, donde la justicia se convierte en un mecanismo de persecución política. ¿Cuál es su análisis de esta dinámica?

- Lo que veo en este momento es un recrudecimiento de la posición de “patio trasero” de nuestra América respecto a Estados Unidos. Un recrudecimiento original, que ya ni siquiera busca pretextos. Ya no se disfraza. Se valen de poderes judiciales para criminalizar personajes que les son molestos.

Instalan un método que lo puede usar cualquiera, tenga la ideología que tenga. Ese es el problema. Esto no es una cuestión de derecha a izquierda. Se saca encima lo que le molesta, pero cuando se produce una interna van a hacer lo mismo. Surge un obstáculo y van en busca de eliminarlo.

- Al hablar de “método”, ¿se refiere a crear una circunstancia perseguible judicialmente?.

- Sí, le inventan cualquier delito. El que ha tenido manejo de dinero del Estado siempre alguna falla tiene. Puede ser un tremendo corrupto, eso es cierto, pero independientemente, aunque no lo sea, siempre se ha instalado como un método, no hay nada que hacer. Ese es el problema. Un método muy peligroso para la democracia.

- Llegó a hablar también de que a la democracia le falta madurar mucho en la región.

- Sí, somos democracias jóvenes en estados viejos. Esa es la verdad, porque hemos estado toda nuestra vida perturbados por potencias coloniales, ¿no? Sí, nos sacamos nuestras oligarquías locales cuando se liberaron de los libertadores. Este, a Bolívar lo mató la tuberculosis un rato antes de que intentaran matarlo de nuevo. A Sucre lo mataron. Prudentemente San Martín dijo: «Yo me voy porque la veo mal», como buen argentino. De ahí nos agarró toda la influencia de Gran Bretaña en aquel momento, la guerra vergonzosa que hicimos con ustedes. Una guerra imperial.

- O sea, ¿hubo una copia del sistema democrático?

- Sí, nuestras democracias se han instalado de una manera peligrosa, con constituciones liberales copiadas más o menos de Estados Unidos, no por servilismo, sino porque era el único sistema republicano que había funcionado, pero con realidades que no tenían nada de liberal.

- En el sistema democrático se instituye el Estado de derecho, pero el mismo no se percibe que exista…

- Vamos por parte, como decía Jack. El Estado de derecho no es un aparato que uno lo compra como un aire acondicionado, lo traen, lo ponen y funciona. Es una permanente lucha por la igualdad ante la ley. Y en todo, en toda sociedad hay grupos privilegiados que se resisten al avance de la igualdad.

- ¿Eso finalmente se convierte en un obstáculo?

- El Estado de derecho es una permanente lucha por los derechos. Es una lucha en la que a veces se avanza y a veces se retrocede. Pero el Estado de derecho ideal, ese no existió nunca. Es un ideal que nos sirve porque nos muestra que tan cerca o tan lejos estamos del Estado de derecho ideal, pero históricamente no ha existido nunca, esa es la verdad. Es una lucha que tenemos permanente.

- ¿Considera usted que hubo un retroceso en la construcción del Estado de derecho en países como Argentina, Paraguay y del Mercosur?

- Sí, viendo lo que ha sucedido con nuestros poderes judiciales y viendo el Lawfare, viendo la persecución de dirigentes, sí, un retroceso. De distintas maneras, de distintas formas. Nosotros en Argentina tenemos un Poder Judicial que eternamente ni los políticos ni la academia se preocuparon por darse cuenta que no es un poder judicial, porque no tiene un buen control de constitucionalidad, prácticamente no lo tenemos, y no tiene casación. Que son dos funciones de todo poder judicial. Lo cual hace que la jurisprudencia en Argentina sea una catástrofe, un caos.

Corrupción policial: síntoma del debilitamiento del Estado

- Usted también ha calificado en otras oportunidades a las democracias regionales como “estados de policía” o de persecución…

- Sí. Al tomar un giro político, la selectividad se convierte en un cierto estado de policía. Pero yo no sé si esa, si esa empresa colonialista sobre América, sobre nuestra América, busca estados de policía o busca otras cosas, otra cosa peor, que es degradar a las policías.

- ¿En qué consistiría esa degradación?

- Bueno, primero pagarles una miseria, no invertir nada en tecnificación. El Estado sin policía no existe, entonces, con una policía deteriorada, llega un momento dado en que se produce un fenómeno simbiótico entre policía y cierta criminalidad de mercado, con oferta y demanda de bienes o servicios prohibidos. Y ahí, se acabó, ahí viene el caos. Es un estado caótico.

- ¿Qué imagen o implicancias trae ello?

- Ese es un Estado que está totalmente debilitado.

- Ese es un patrón que se repite aquí en Paraguay.

- Ese es el problema, y eso no es un estado de policía, eso es un Estado debilitado.

Riesgos del uso de la IA en el Poder Judicial

- Sobre el empleo de la Inteligencia Artificial en el Poder Judicial, ¿cómo analiza esto?

- En un sentido, puede ser de gran utilidad, es decir, para juntar precedentes, jurisprudencia, doctrina; en otro, puede ser un desastre si se le ocurre a los jueces hacer sentencia con inteligencia artificial.

- ¿Por qué?

- Bueno, tenemos grandes dificultades en la enseñanza, sobre todo con monografías, tesis, etcétera. Todavía tiene defectos (por la IA), lo que nos permite darnos cuenta de eso. Pero el problema es que esa es una cuestión tecnológica y los defectos se van a corregir. Es una cuestión de tiempo. Ahí sí veo el problema, de que cada vez se use menos inteligencia natural.

- La inteligencia artificial no tendrá el razonamiento que un juez pueda darle a un caso particular.

- Imposible. No, no puedo dejar de presumir que en algún momento va a haber más de un juez que lo haga. Y ya alguno lo intentó, solo que lo hizo mal. Entonces, se dieron cuenta. Pero cuando estén los elementos para hacerlo bien, lamentablemente va a pasar algo de eso. A nivel regional, la única solución que tenemos es la oralidad.

- En cuanto a una normativa o reglamentación para el uso de IA, en la región no se ven grandes avances.

- Tarde o temprano lo vamos a tener que hacer, porque si no va a ser un desastre.

- ¿Considera Doctor que es un defecto que se haga eso a última hora?

- Tengo la impresión que los empresarios de eso, que son en definitiva los que pesan en algunas decisiones del norte no tienen interés en que suceda nada de eso. Y estos nuevos magnates de la comunicación, bueno, en tanto estemos sometidos a eso, no vamos a tener una reglamentación que funcione. Es una cuestión de soberanía esta. No estoy hablando ni de izquierda ni de derecha, no, estoy hablando de independencia como Estado.

- Pero, ¿constituiría una herramienta para el Poder Judicial?

- No voy a negar que en medicina puede facilir investigaciones, etcétera. Pero ninguna tecnología es inocente. Siempre se hace para algo. Y en este momento que estamos viviendo, la inteligencia artificial es sumamente peligrosa aplicada para la guerra y para el control social de la población, control cognitivo de la población.

Selectividad punitiva: estereotipos y criminalización

- La persecución penal de los sectores más vulnerables es una constante en nuestros países. ¿A qué responde esta selectividad?

- El poder punitivo necesariamente, estructuralmente, es selectivo. Por la siguiente razón, si uno se lee todas las leyes penales que hay, puede ser que, yo haya incurrido en alguna. Yo llevé la percha del hotel, me quedé con el libro prestado. Es decir, si mecánicamente, cada vez que un sujeto viola una norma, operase el poder punitivo, para la sociedad, la economía, todo, no sé si queda alguno de nosotros para cerrar la puerta del lado de afuera.

- ¿Más aún con el incremento de tipos penales?

- Esto es irrealizable, ese deber ser, en esa forma, en esa dimensión enorme, es irrealizable. Sobre todo, en estos últimos años que se han multiplicado los tipos penales en el derecho penal. Hoy quedan pocas cosas que no sean delito. Este, entonces, la capacidad operativa para individualizar personas que violan normas penales es muy limitada. La capacidad operativa de policías, de tribunales, cárceles, es una capacidad chica.

- Entonces, ¿cómo funciona?

- La selección de clientes del poder punitivo, no la hacen los jueces ni los fiscales, etcétera. En última instancia, tienen una especie de semáforo para decir: esto sí, esto se para. Pero la selección es policial. Y la Policía, por buena que sea, será Scotland Yard, será la Bundespolizei alemana, Carabinieri italiano.

- Policía que no tenemos…

- Pero bueno, supongamos. Incluso ellos, son una burocracia. Y no uso la palabra en un sentido despectivo. Ojalá tuviéramos buenas burocracias en nuestros estados, y la burocracia de Max Weber sabemos que tiene sus reglas, y una de las reglas es hacer lo que es más fácil. Y lo que es más fácil es perseguir, bueno, agarrar al que da en el estereotipo.

- Pareciera ser una mirada lombrosiana…

- Sí, el estereotipo, en definitiva, Lombroso nos lega una descripción de los estereotipos de su época. Nadie lo hizo más detalladamente que él en una época. Hoy es el pibe con gorrita, morocho, flaquito, y habla como chorrito, camina como chorrito y es chorro. Adentro, adentro.

- Eso afecta y mucho la población penal…

- La población penal que tenemos es un 5 por ciento de mujeres, la mujer la controla el hombre, de modo que un 10 por ciento de patibulares, homicidas, esos que salen en el diario. Y el resto son pibes de barrios precarios, sea favelas, villa miseria, bolillos, como se lo llame en cada país. Este, que responden al estereotipo. No tienen instrucción.

- ¿Esto se refleja a nivel regional?

- Más del 50 por ciento de toda la población de América Latina, de población penal de América Latina, no está condenada, está procesada.

- Con prisión preventiva...

- Sí, claro, los procesalistas me dicen: “No, la prisión preventiva es una medida cautelar”. No, pero abuso de la prisión preventiva. Andá a contárselo a su abuela. Prisión preventiva, el tipo está preso.

- En Paraguay por ejemplo se observa y se cuestiona mucho que la prisión preventiva es una medida de la cual se abusa.

- Claro, en toda América Latina se tiran prisiones preventivas a la marchanta. Y los jueces lo hacen, sobre todo los de primera instancia, diciendo: “Bueno, ya la segunda instancia se ocupará”.

La segunda instancia tampoco se ocupa. Los jueces tienen miedo de soltar gente. Sueltan a un tipo porque libró un cheque sin fondos, llega a la casa, mata a la mujer y entonces le piden juicio político al juez. El linchamiento mediático también afecta.

- Así las cárceles se van sobrepoblando y tampoco se ve un sistema de reinserción real.

- En casos ya cuando la sobrepoblación pasa cierto límite, el deterioro pasa cierto límite, el orden interno de la cárcel queda a cargo de bandas. Y esas bandas se pelean por el interno, que siempre hay algún dinerito de por medio, sea la entrada de drogas, alguna cosa, algún beneficio.

Cierta industria carcelaria que hay ahí, y vienen los motines con decapitados, descuartizados, esas barbaridades que pasan. Porque aumenta el número de presos, pero el número de funcionarios no.

X: @aespin91

Fuente: https://www.abc.com.py/nacionales/2026/09/13/eugenio-zaffaroni-critica-al-lawfare-la-ia-en-el-poder-judicial-y-la-crisis-penal/

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