
El "sí" mantiene ligera ventaja en referendo islandés sobre la UE escrutado cerca del 60 %
Según el recuento parcial, el 50,9 % de los votantes estaría a favor de retomar las negociaciones, frente al 49,1 % que se opone.El resultado, en el que se han contabilizado ...
Según el recuento parcial, el 50,9 % de los votantes estaría a favor de retomar las negociaciones, frente al 49,1 % que se opone.
El resultado, en el que se han contabilizado 129.351 votos, coloca al "no" como opción mayoritaria en las tres circunscripciones de las zonas rurales y, al "sí", en las dos en que se divide Reikiavik.
En la circunscripción suroeste -la más poblada y que corresponde a las poblaciones del área de la capital-, el "no" tiene ahora una ligera ventaja, cuando en el primer recuento ambas opciones estaban empatadas.
Alrededor del 65 % de los 273.000 islandeses llamados a las urnas reside en estas tres últimas circunscripciones.
Mientras el recuento ya ha finalizado en la circunscripción de Reikiavik norte, continúa aún en las otras cinco, por lo que el resultado podría todavía cambiar, aparte de que quedan por contabilizar los votos anticipados, que serán los últimos y representan alrededor del 23 % de los electores registrados.
Los datos provisionales de participación apuntaban a unas cifras similares o algo inferiores a la de las elecciones legislativas de 2024, en las que alcanzó el 80 %.
Los sondeos de la última semana indicaban un empate o daban ligera ventaja al "sí", aunque dos encuestas difundidas la víspera ofrecían resultados dispares: una de Gallup, triunfo del "no" por más de dos puntos; otra de Maskína, del "sí" por ocho décimas.
Los islandeses pudieron votar entre las 09:00 y las 22:00 GMT de la víspera, en una jornada que transcurrió sin incidentes.
En caso de ganar el "sí", Islandia retomaría las negociaciones con Bruselas y debería celebrarse otro nuevo referendo una vez cerrado un hipotético acuerdo.
Islandia solicitó el ingreso en 2009 con la crisis económica que sacudió el país de trasfondo, pero las paralizó cuatro años más tarde en medio de un clima adverso por las divisiones internas, la crisis del euro y el conflicto con varios países de la UE por las indemnizaciones a los ahorradores extranjeros a causa de la quiebra del banco Icesave.
En 2015, el Gobierno conservador de entonces comunicó a Bruselas que Islandia ya no era candidata, pero la Comisión Europea (CE) considera que nunca se produjo una retirada formal de la candidatura.
La coalición de tres partidos encabezada por la socialdemócrata Kristrún Frostadóttir, que gobierna desde 2024, incluyó en su pacto convocar un referendo para decidir si continuar el proceso, argumentando que nunca hubo una consulta.
La discusión previa ha estado dominada por cuestiones como la soberanía nacional, el control de los recursos naturales -en especial, la pesca- y el coste de vida en un contexto de incertidumbre por las amenazas de anexión del presidente estadounidense, Donald Trump, a la vecina Groenlandia.
Islandia cuenta con una población reducida y dispersa en un territorio relativamente grande (menos de 400.000 personas en 100.000 kilómetros cuadrados) y todas las urnas deben ser transportadas a los centros de recuento de la circunscripción, lo que en algunos casos supone un traslado de hasta 400 kilómetros.
De ahí que la Comisión Electoral Nacional haya advertido de que es difícil prever cuándo habrá datos concluyentes, aunque no se espera un resultado provisional con todo el voto escrutado hasta el mediodía del domingo.
