
Ejército de Sudán anuncia nuevos avances en Kordofán tras intensos combates contra las FAR
En un comunicado, las Fuerzas Armadas sudanesas aseguraron que sus tropas "liberaron" las zonas de Kaymar, Sharshar, Al Bunya al Kariniya, Al Qulayat, Aulad Hazma, Maquldat, Rishan, Al Qah, ...
En un comunicado, las Fuerzas Armadas sudanesas aseguraron que sus tropas "liberaron" las zonas de Kaymar, Sharshar, Al Bunya al Kariniya, Al Qulayat, Aulad Hazma, Maquldat, Rishan, Al Qah, Ghabat al Laqad y Al Kukiti, además del área próxima a Al Mazrub.
El Ejército afirmó que las operaciones estuvieron precedidas por "intensos combates" en los que las fuerzas gubernamentales infligieron "graves bajas" a los paramilitares y añadió que persiguieron a los combatientes que quedaban hasta la frontera con Darfur.
Asimismo, las Fuerzas Armadas indicaron que llevaron a cabo "extensas operaciones de limpieza" en las zonas situadas al oeste de Al Obeid, capital de Kordofán del Norte y una ciudad estratégica para las comunicaciones entre el centro del país y las regiones occidentales.
El anuncio se produce después de que el Ejército comunicara el jueves la captura de tres zonas en Kordofán, entre ellas Sharshar, al noreste de Bara, y Al Mamsuka, al oeste de Al Obeid. También informó de avances en Kordofán del Sur hacia Al Dubaibat, donde se encuentran desplegadas unidades de las FAR.
Los nuevos movimientos forman parte de la pugna por el control de Kordofán, una región clave por su posición entre Jartum, Darfur y el sur del país.
El Ejército intenta consolidar sus posiciones en torno a Al Obeid y mantener abiertas las principales rutas de comunicación, mientras las FAR han reforzado su presencia en varias zonas del oeste y sur de Sudán.
En paralelo a los combates en Kordofán, las FAR y su aliado, el Movimiento de Liberación del Pueblo de Sudán-Norte (SPLM-N), han registrado avances en el estado de Nilo Azul, fronterizo con Etiopía, aumentando la presión sobre las posiciones gubernamentales en el sureste del país.
Este conflicto ha provocado el desplazamiento de miles de personas, en un momento en el que Sudán ya es el escenario de la peor crisis de desplazamiento del planeta, según la ONU, que estima que alrededor de 14 millones de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares desde el estallido de la guerra en abril de 2023.
