
“Debemos rechazar enérgicamente la corrupción”, dice obispo durante celebración de María Auxiliadora
Monseñor Pedro Collar pidió rechazar enfáticamente la corrupción y aseguró que causa un enorme daño al pueblo. El pronunciamiento se dio durante la homilía de la misa central en honor a la V...
Monseñor Pedro Collar pidió rechazar enfáticamente la corrupción y aseguró que causa un enorme daño al pueblo. El pronunciamiento se dio durante la homilía de la misa central en honor a la Virgen María Auxiliadora, celebrada en Minga Guazú, departamento de Alto Paraná.
“Debemos rechazar enérgicamente la corrupción, que es un pecado grave, porque roba a los pobres y desvía recursos de la salud y la educación. Ser misioneros implica participar con conciencia cívica, votar con honestidad y no dejarse manipular por el cinismo”, expresó.
La celebración en honor a María Auxiliadora se inició hace varios días con el rezo del rosario, además de actividades culturales en Minga Guazú. Igualmente, la tradicional feria realizada en torno a la parroquia forma parte de la recordación.
Durante la misa central de esta mañana, monseñor Pedro Collar resaltó que la fiesta patronal se celebra en un año dedicado al bien común y coincidente con Pentecostés. “El Espíritu Santo nos transforma en testigos valientes”, dijo.
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En otro momento, señaló que el bien común exige que los dones y bienes sean para todos, no solo para beneficio individual. Además, dijo que la propiedad privada debe cumplir una función social e invitó a practicar la solidaridad en la familia, el barrio, la parroquia y el país, cuidando a los más vulnerables y rechazando la corrupción.
“Como protectora del agro, María Auxiliadora nos recuerda que la propiedad privada debe cumplir siempre una función social. Practicar la justicia es un deber de todo cristiano, y la justicia es el eje intangible del bien común. Que María Auxiliadora y el Espíritu Santo nos ayuden a vivir en fraternidad, justicia y comunión, siendo un pueblo honesto”, manifestó.
Asimismo, el obispo indicó que “el milagro no nace de una transacción comercial, sino de una comunión”. Añadió que, para la región, esto significa reconocer que los bienes de la tierra, el agua, el suelo fértil y el aire son bienes comunes destinados al beneficio de todos.
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En otro pasaje de su prédica, pidió dejar en las tiernas manos de María Auxiliadora a los enfermos, a los trabajadores del campo y a todas las familias que luchan por un futuro mejor.
“Queridos trabajadores del campo, productores y familias del agro del Alto Paraná, hermanos todos en Cristo Jesús, celebramos la fiesta de nuestra santa patrona, María Auxiliadora, quien bajo su manto protege no solo nuestras almas, sino también los surcos de nuestra tierra. Nos reúne con alegría desbordante en esta tierra bendecida por el trabajo y la fe”, destacó.
Igualmente, recordó que la Iglesia se encuentra en el año dedicado al bien común. “No recibimos los dones de Dios para el provecho individual, sino para formar un solo cuerpo. El bien común no es una idea abstracta; es el conjunto de condiciones sociales, políticas y económicas que permiten que todas las personas alcancen su plena realización”, concluyó.
