
Asunción sin obras y endeudada: cómo Nenecho y Luis Bello priorizaron la estructura política antes que a la ciudad
En la recta final antes de las ...
En la recta final antes de las elecciones municipales de este domingo 4 de octubre, en las que los contribuyentes de Asunción deberán elegir a sus próximas autoridades, un repaso por las cifras oficiales revela cómo las administraciones cartistas de Óscar “Nenecho” Rodríguez y Luis Bello destinaron prioritariamente los recursos de los tributos y bonos al pago masivo de salarios para una estructura de más de 9.000 funcionarios. Ambas administraciones relegaron al último lugar la inversión en obras públicas y el mejoramiento de los servicios, dejando a Asunción sumida en la ruina.
El costo de sostener a 9.119 funcionarios en la Municipalidad de Asunción rumbo a las eleccionesEn este contexto de definición electoral, es importante que el elector examine cómo se administraron los recursos financieros provenientes de los tributos ciudadanos y del endeudamiento público, que compromete a tributos futuros.
Tanto el exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-cartista), quien presionado renunció en agosto de 2025, como su sucesor Luis Bello (ANR-cartista), cartistas como el candidato colorado a la Intendencia, Camilo Pérez (ANR-cartista), mantuvieron una línea de gestión idéntica, en detrimento directo de las necesidades de los contribuyentes asuncenos.
Mientras los fondos se evaporaban en gastos corrientes y prebendas partidarias, la ciudadanía debió soportar el calvario de calles inundadas, destruidas, sucias y espacios públicos totalmente abandonados. A la par que se degradaba la calidad de vida de los ciudadanos, lo hacía la salud financiera de la comuna capitalina.
A pocas horas de los comicios municipales, los electores se enfrentan al balance de una gestión que mantuvo en un retraso histórico a Asunción en materia de desagües pluviales, vialidad y recolección de basura.
Nenecho Rodríguez y el desvío de G. 512.000 millones en bonos de la Municipalidad de AsunciónDesde su llegada a la Intendencia, primero como interino, entre 2019 y 2021, y luego como intendente electo, hasta agosto de 2025, el intendente Óscar Rodríguez dispuso de cuatro emisiones de bonos: G6, G7, G8 y G9. Tres de estas emisiones prometieron obras de infraestructura, mientras que la última se emitió para pagar deudas de bonos que vencían.
En total, la administración de Rodríguez dispuso de G. 728.404 millones en bonos concebidos teóricamente para la ejecución de proyectos urbanos. Sin embargo, el exintendente dejó el cargo sin cumplir con la mayoría de las obras prometidas a los contribuyentes de la capital.
Solo con la emisión de bonos G8 (2022), de G. 360.000 millones, la gestión de Nenecho inició apenas cuatro de las ocho obras de desagüe pluvial que había prometido, registrando avances mínimos tras su renuncia al cargo:
San Pablo (49%)Abasto (61%)Santo Domingo (36%)General Santos y San Antonio (0% a 18 meses de la palada inicial)Mientras tanto, las restantes 4 obras prometidas en el plan de inversión no existen: Ayala Velazquez, España II, Terminal y Universidad Católica.
Obras inconclusas: la gestión de Luis Bello y el retraso en infraestructura vialEl dinero de dichos bonos sufrió un desvío monumental de G. 512.000 millones, denunciado por ABC, confirmado por la Contraloría General de la República (CGR) y documentado por la Intervención a la gestión de Nenecho.
Carlos Pereira, quien encabezó el proceso de fiscalización, documentó que, mediante “terribles prácticas ilegales”, como la utilización de una “cuenta única”, la gestión de Rodríguez destinó más del 92% de esos fondos a gastos corrientes, principalmente al pago de salarios, aguinaldos, dietas y bonificaciones de funcionarios.
El dinero también se usó para financiar servicios básicos, alquileres, limpieza, mantenimiento, aportes a sindicatos y la guardería de los empleados municipales.
Los bonos G6, G7, G8 y G9 que hipotecan las finanzas de Asunción hasta 2035El propio Gabinete de Luis Bello admitió que dicho desvío fue el principal responsable del retraso generalizado de las obras por falta de pago a los proveedores de las obras de infraestructura. El resultado de estas operaciones irregulares dejó a la ciudad sin la infraestructura prometida y con pasivos financieros multimillonarios.
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La administración de Luis Bello, electo por la mayoría colorada en la Junta Municipal para reemplazar a Nenecho en agosto del año pasado, continuó con el modelo heredado de su antecesor, demorando más de siete meses en reiniciar las obras de infraestructura vial. Pese a los anuncios rimbombantes sobre planes de bacheo y pavimentación, los datos oficiales reflejan que las prioridades financieras continuaron volcadas al aparato burocrático.
Mientras los asuncenos siguen esperando las obras, Nenecho y Bello dejan al próximo Gobierno Municipal, solo por los bonos G8, un clavo multimillonario de G. 159.211 millones solo en intereses y de G. 360.000 millones del capital, totalizando G. 519.211 millones (US$ 91 millones) cuyas cuotas vencerán hasta 2032, por lo que afectará incluso a las autoridades que resulten electas en 2031.
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A estas deudas de bonos se suman más de G. 177.714 millones de intereses y G. 195.000 millones de capital de los bonos G9, emitidos en 2023 para pagar deudas de bonos anteriores que estaban por vencer, pero que Nenecho no previó y cuyos pagos son obligatorios hasta 2035.
Plazas, Estación de Buses y mirador: las obras con bonos G6 y G7 que quedaron en el papelAsimismo, varias obras de infraestructura urbana prometidas con las emisiones de bonos G6 y G7 tampoco se realizaron, sin que se conozca el destino del dinero que se les había asignado. Ambas emisiones no fueron producto del análisis de la Contraloría y, por ende, tampoco de la Intervención.
Con los bonos G6 (2020), de los G. 100.000 millones, se prometió:
G. 10.000 millones a la revitalización de diez plazas públicas: de las cuales solo una, la Plaza Naciones Unidas, fue adjudicada por G. 2.094 millones (ampliada a G. 2.332 millones) a DYD Arquitectura y Construcción SRL, de Dardo Nicolás González Ramos. Por el proyecto apenas se pagó G. 946 millones. El contrato fue rescindido por la gestión de Luis Bello y la obra, terminada por funcionarios municipales con fondos propios.Revitalización de la Estación de Buses de Asunción: G. 4.630 millones para la obra no se hizo y el proyecto volvió a aparecer en el plan de inversión de los bonos G7.Con los bonos G7 (2021), de G. 200.000 millones, Nenecho prometió:
Revitalización de la Estación de Buses de Asunción: tampoco se ejecutó y el dinero terminó siendo “reciclado”, más de un año después, por Luis Bello en el denominado Plan Asu 400 cuadras.G. 6.000 millones en la revitalización del famoso mirador de Itapytapunta. La obra jamás fue iniciada, con el argumento de una declaración de patrimonio paisajístico de Asunción de la Secretaría Nacional de Cultura.La Municipalidad de Asunción destina 15 veces más presupuesto a salarios que a obras públicasYa como concejal y presidente de la Junta Municipal, Bello había formado parte de la mayoría cómplice que avaló los balances 2023 y 2024 de Nenecho, pese a que ya eran conocidas las denuncias de ABC sobre el desvío de bonos. En 2023, Nenecho ejecutó menos del 13% de su presupuesto para obras.
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En 2024, todavía bajo la gestión de Nenecho, la comuna ejecutó un total de US$ 159,6 millones, de los cuales más de US$ 92,6 millones (60%) se fueron en servicios personales. La inversión física o en obras apenas alcanzó los US$ 13,3 millones en todo el año, lo que representa una proporción de 7 a 1 entre ambos rubros.
En 2025, año que abarcó la última parte de la administración del exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez y los primeros meses de su sucesor Luis Bello, se confirmó que más del 60% del gasto total, unos G. 728.323 millones, se destinó al pago de salarios, mientras que la inversión física en obras apenas recibió un 4% (G. 50.548 millones), gastándose 15 veces más en personal que en infraestructura.
En el primer cuatrimestre de 2026, último del que se tenga información hasta antes de las elecciones, la gestión de Luis Bello mantuvo una relación de 8 a 1 a favor de la planilla salarial, destinando el 70% de los recursos ejecutados (G. 230.172 millones) al sostén del funcionariado y relegando la inversión vial e infraestructura al 8,4%. Incluso los pagos de bonificaciones superaron a lo destinado a obras para la ciudad.
El nuevo contrato colectivo en Asunción y la maniobra política antes de las eleccionesA días de las Elecciones Municipales, Bello y la mayoría colorada en la Junta Municipal, la misma que acompaña la candidatura de Camilo Pérez, intentó, sin éxito hasta el momento, aprobar a tambor batiente el nuevo contrato colectivo de condiciones de trabajo.
El acuerdo, firmado por Bello, compromete millonarios recursos, más de US$ 32 millones para el próximo Gobierno, para el pago de beneficios. Aunque Pérez intentó distanciarse, la conducta de sus concejales y su intendente lo delatan.
