
A prisión 10 nuevos procesados en Ecuador por presunta corrupción durante crisis eléctrica
El magistrado Rodrigo Sarango atendió el pedido de prisión preventiva formulado por el fiscal general interino de Ecuador, Leonardo Alarcón, al considerar que existen indicios de que esta...
El magistrado Rodrigo Sarango atendió el pedido de prisión preventiva formulado por el fiscal general interino de Ecuador, Leonardo Alarcón, al considerar que existen indicios de que esta nueva decena de procesados favoreció presuntamente las irregularidades para que se adjudicara el contrato a la compañía Progen, que según la investigación no cumplía los requisitos técnicos.
La investigación determinó que, tras la resolución de emergencia emitida en junio de 2024 por la empresa estatal Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec) se suscribieron dos contratos con Progen por un total de 149,1 millones de dólares para las centrales de Salitral y Quevedo.
Los dos contratos contemplaban la adquisición generadores eléctricos, obras civiles y puesta en marcha de las centrales, pero la empresa entregó, según la Fiscalía, "generadores inoperativos, técnicamente incompatibles y que no eran nuevos", y pese a ello "se efectuaron pagos por anticipos que superaron los 104 millones de dólares".
De acuerdo con el Ministerio Público, cada uno de los procesados habría actuado desde su ámbito de competencia —manipulando informes técnicos, concediendo prórrogas injustificadas, omitiendo fiscalizaciones e intercediendo informalmente— para viabilizar el desembolso de recursos estatales en perjuicio del Estado.
El caso acumula hasta ahora 21 procesados, entre los que se encuentran el exministro de Energía Antonio Goncalves, representantes de Progen en Ecuador y funcionarios de Celec; mientras que entre los nuevos vinculados están administradores de los contratos, exasesores ministeriales y otros empleados de áreas técnicas y jurídicas de la eléctrica estatal, de acuerdo a medios locales.
En los últimos años, Ecuador ha sufrido crisis energéticas periódicas al no poder atender la demanda nacional de electricidad por graves sequías en los ríos que alimentan a sus principales centrales hidroeléctricas, lo que ha llevado a racionamientos de energía en forma de apagones programados de hasta catorce horas al día, como los vividos entre septiembre y diciembre de 2024.
